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¿Cómo funciona la energía solar fotovoltaica?

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Existen diferentes tipos de energía en el planeta y se catalogan en dos grandes grupos llamados “energías renovables” y “energías no renovables”. Dentro del grupo de energía renovables se encuentra la energía fotovoltaica la cual es un tipo de energía inagotable y que no contamina al planeta, además que de que se pueden producir desde pequeños generadores para autoconsumo hasta las grandes plantas fotovoltaicas.

¿Qué es la energía fotovoltaica y cómo funciona?

La energía fotovoltaica es uno de los métodos de producción de energía más limpios, ya que utiliza la radiación solar para producir energía 100% renovable, inagotable y no contamina. Esta se basa en la conversión de la radiación solar directa o indirecta a corriente eléctrica a través de un dispositivo semiconductor en este caso los paneles solares.

Para realizar este proceso se utiliza un dispositivo llamada celda o célula fotovoltaica que conforman los paneles solares, al momento de que el el sol incide sobre una de las caras que está llena de estas células se produce una diferencia de potencial eléctrico entre ambas caras que hace que los electrones salten de un lugar a otro, generando así corriente eléctrica.

3 elementos básicos para la aplicación de la energía solar fotovoltaica

    Paneles fotovoltaicos: se trata de grupos de celdas fotovoltaicas montadas entre capas de silicio que captan la radiación solar y transforman la luz (fotones) en energía eléctrica (electrones).
    Inversores: convierten la corriente eléctrica continua que producen los paneles en corriente alterna, apta para el consumo.
    Transformadores: la corriente alterna generada por los inversores es de baja tensión (380-800 V), por lo que se utiliza un transformador para elevarla a media tensión (hasta 36 kV).

Tipos de paneles solares

Existen tres tipos de paneles solares:

    Fotovoltaicos, generadores de energía para las necesidades de nuestros hogares.
    Térmicos, que se instalan en casas con recepción directa de sol.
    Termodinámicos, que funcionan a pesar de la variación meteorológica, es decir, aunque sea de noche, llueva o esté nublado.

La energía eléctrica generada mediante paneles solares fotovoltaicos es inagotable y no contamina, por lo que contribuye al desarrollo sostenible, además de favorecer el desarrollo del empleo local.